La agricultura regenerativa como escudo frente a los incendios forestales en Europa

📅 11/08/2026

En plena ola de calor y con numerosos frentes activos en el continente, la agricultura regenerativa se posiciona como una estrategia de defensa todavía muy desaprovechada, especialmente en España. Agricultores, colectivos profesionales y entidades internacionales dedicadas a la restauración de paisajes coinciden en que este enfoque permite reducir la vegetación inflamable, aumentar la capacidad del terreno para conservar agua y disminuir el impacto de las llamas en las zonas rurales.

Según lo recogido por medios europeos, los testimonios llegados desde Cataluña y Andalucía muestran contrastes evidentes entre las fincas que aplican manejo regenerativo y aquellas que mantienen sistemas convencionales o que simplemente han sido abandonadas. Los productores consultados insisten en que el aumento del riesgo de incendios agrava todavía más la situación de un campo envejecido, con costes de producción elevados, escaso relevo generacional y numerosas trabas burocráticas para acceder a ayudas y compensaciones.

Commonland: restaurar paisajes como herramienta preventiva

La organización internacional Commonland, que trabaja en la recuperación de terrenos degradados en más de 50 países, considera que la restauración del paisaje es una de las armas menos empleadas en la prevención del fuego. Su responsable de incidencia, Lily Maxwell-Lwin, lo resume con una idea contundente:

“Nuestra herramienta más infrautilizada para combatir los incendios forestales es restaurar nuestros paisajes.”

Esta visión conecta directamente con el trabajo que ya desarrollan algunos agricultores europeos que han decidido anticiparse a los incendios gestionando sus tierras de manera activa y ecológica.

Cataluña: la finca Mas Les Vinyes como ejemplo de adaptación

En la comarca catalana, el agricultor Sergi Caballero lleva más de una década transformando su explotación para hacer frente al riesgo creciente de incendios. Su plan combina el conocimiento detallado del terreno con acciones prácticas que reducen la propagación del fuego. Entre las medidas aplicadas destacan:

Para Caballero, la prevención comienza por el manejo de la vegetación. En sus propias palabras:

“Lo más importante que podemos hacer es impedir que la hierba se seque y se acumule.”

El resultado de estas prácticas ha sido un notable incremento de la materia orgánica del suelo, que llega a triplicarse y mejora la capacidad de retención de agua. Sin embargo, la sequía sigue castigando la producción. El agricultor relata que una racha seca anterior acabó con la cosecha completa de albaricoques y que este año ha tenido que sustituir veinte perales muertos por higueras, un cultivo más resistente aunque de menor valor comercial.

Este tipo de experiencia demuestra que la adaptación al fuego y al clima extremo exige decisiones difíciles. Para quienes deseen profundizar en las bases de este modelo, la agricultura regenerativa ofrece un marco conceptual y práctico cada vez más documentado.

Andalucía: el pastoreo planificado como cortafuegos natural

Hacia el sur, la agricultora Carmen Bueno puso en marcha el pasado mes de mayo un plan preventivo en sus tierras, donde el pastoreo de ovejas y caballos juega un papel esencial. Sus campos no quedaron completamente al margen de los incendios del verano, pero los daños fueron mucho menores que los sufridos por explotaciones convencionales cercanas o por espacios públicos sin gestión.

Uno de los hallazgos más relevantes de esta experiencia tiene que ver con la protección que ofrece el corcho. Tras once años sin retirarlo, esta cobertura natural ha demostrado ser una barrera eficaz contra el avance del fuego: el exterior del árbol puede quedar chamuscado, pero su estructura interna se mantiene viva y con capacidad de recuperación.

El caso andaluz refuerza la importancia del ganado bien manejado como herramienta de limpieza del territorio. El pastoreo rotativo es una de las técnicas más utilizadas dentro de este enfoque y cuenta con una amplia literatura sobre sus beneficios ambientales.

La Asociación Española de Agricultura Regenerativa: pruebas sobre el terreno

Un reciente incendio en suelos agrícolas ofreció a la Asociación Española de Agricultura Regenerativa la oportunidad de comparar de forma directa el comportamiento de distintas formas de manejo. Su presidenta, Ana Digón, calificó los resultados de “impactantes”. En las parcelas donde las ovejas se mueven a diario para despejar las cercanías de edificios y regenerar los pastos, el fuego progresó con rapidez, dejando daños menores en los árboles y altas posibilidades de recuperación.

En las fincas vecinas, con mayor acumulación de maleza y sin un pastoreo bien planificado, las llamas permanecieron mucho más tiempo y causaron heridas profundas en la arboleda. Digón fue clara al referirse a esas áreas:

“Algunos no se recuperarán.”

Según su descripción, las tierras sin manejo sufrieron las peores consecuencias, con daños generalizados y necesidad de replantación. Estos datos refuerzan la idea de que la gestión activa del paisaje es clave para reducir la virulencia de los incendios.

El abandono rural: la raíz estructural del problema

Ana Digón también señala un factor que condiciona todo el ecosistema: el abandono de las tierras en la España rural. La edad media de los agricultores supera actualmente los 60 años, lo que evidencia un grave problema de relevo generacional. A esto se suma el declive de la trashumancia y la proliferación de carreteras y vallados que impiden el pastoreo abierto, una actividad que durante siglos mantuvo los montes más limpios y menos densos.

Las consecuencias se reflejan directamente en la propagación del fuego. Como advierte la propia especialista:

“Cuando el bosque se vuelve cerrado e inaccesible, combatir un incendio desde tierra resulta mucho más difícil.”

A los daños económicos se añade además un importante coste emocional para las comunidades locales que ven cómo su patrimonio natural desaparece ante las llamas.

Reconocimiento institucional y cambios necesarios

Los productores también reclaman un mayor apoyo por parte de las administraciones. El pastoreo en zonas forestales requiere más esfuerzo, tiempo y dinero que la ganadería intensiva, pero actualmente los agricultores que realizan esta labor no siempre reciben una compensación justa. En algunos casos, incluso deben pagar por acceder a montes públicos, a pesar de que su actividad funciona como un verdadero servicio de prevención de incendios.

Entre las soluciones propuestas destaca un cambio fiscal que reconozca el valor ambiental de estas prácticas. Sergi Caballero sugiere que la carne procedente de animales criados con pasto tenga un IVA del 0 %, mientras que los productos de sistemas industriales soporten una carga tributaria mayor. De esta manera, se favorecería un modelo que hoy asume gran parte del coste de cuidar el territorio.

La expansión de la agricultura regenerativa depende, en gran medida, de dos factores concretos: financiación y formación. Ambos elementos requieren un compromiso público estable y a largo plazo. Mientras tanto, las experiencias de Cataluña y Andalucía demuestran que prevenir los incendios también es posible trabajando con la naturaleza, y que el paisaje puede convertirse en un aliado estratégico frente a un clima cada vez más extremo. Para entender mejor los fundamentos científicos de esta disciplina, resultan muy útiles las publicaciones especializadas en incendios forestales y restauración de ecosistemas.

La agricultura regenerativa como escudo frente a los incendios forestales en Europa

Contenido original en https://www.infobae.com/america/mundo/2026/08/10/como-la-agricultura-regenerativa-puede-ayudar-a-reducir-el-riesgo-de-incendios-forestales-en-europa/

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